Crecimiento económico sostenible

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En economía, uno de los factores esenciales para conseguir un crecimiento económico sostenible, es la confianza en el sistema productivo. Está confianza se logra a largo plazo atenuando las variaciones de las distintas etapas de los ciclos económicos, y de esta manera evitar la sensación de inestabilidad que perjudica las decisiones de los actores de la sociedad.

Esta estabilidad mejora su confianza y anima a los empresarios hacia la inversión.

La estabilidad ayuda a que las personas y empresas proyecten con mayor confianza y dediquen menos tiempo y recursos a protegerse de imprevistos. Que se animen a innovar e invertir, especialmente en proyectos de inversión que demandan tiempo de maduración. 

Para ello las economías desarrolladas utilizan políticas conocidas como anticíclicas que atenúan la duración de las fases de los ciclos económicos, genera la estabilidad necesaria, aunque no suficiente para conseguir el crecimiento del PBI de una economía a largo plazo.

Las políticas anticíclicas son una de las herramientas económicas que utilizan los gobiernos de los países capitalistas, para brindarle mayor estabilidad a sus economías, generando las condiciones necesarias, aunque no suficientes, para un crecimiento económico sostenible.

    Veamos cómo funcionan estas políticas anticíclicas.

Políticas Anticíclicas.

En este sentido, y en aras de reducir los costos sociales y económicos que implican las fluctuaciones macroeconómicas, resulta más que importante,  que los hacedores de políticas económicas, se dediquen a e minimizar dichos costos mediante el manejo de políticas fiscales y monetarias contra cíclicas que tiendan a minimizarlas fluctuaciones de los ciclos económicos.

Para lograr un crecimiento sostenido, es necesario crecer lentamente, sin arranques vigorosos que obliguen a detenciones bruscas.

Argentina es un campeón en materia de volatilidad de crecimiento. Si tomamos los últimos 35 años, nuestro país se expandió a una tasa promedio de 1,9% por año, mientras que América Latina en su conjunto lo hizo al 2,6%.

Chile, el mejor maratonista latinoamericano, creció al 4,4%, los países del sudeste-asiático al 7,4% y China al 9,6%

Para evitar estos sobresaltos, con políticas anticíclicas, los Ministros de economía, intervendrán de manera diferente, de acuerdo a la etapa del ciclo económico que estemos atravesando.

Etapa de Crecimiento

Fondos Anticíclicos.

Para favorecer el crecimiento del PBI y de manera sostenible en el tiempo, es importante que en los momentos de mayor nivel de actividad económica, el estado ahorre los recursos excedentes, que se generan por el aumento en sus niveles de recaudación. Generando con ellos lo que se conoce con el nombre de fondos anticíclicos.

Los fondos anticíclicos son una herramienta útil para estabilizar la economía y capitalizarla.

La conformación de un fondo fiscal contracíclico puede contribuir significativamente a reducir la volatilidad de la economía. En esencia, este dispositivo depende de una regla fiscal que establece que cuando la economía crece por encima de lo que se considera normal, el gobierno debe ahorrar los ingresos fiscales excedentes en un fondo constituido para tal fin.

Cuando la economía crece por debajo de lo establecido como normal, el gobierno —en vez de recortar su gasto por la merma de ingresos— toma los recursos faltantes del fondo acumulado en épocas de vacas gordas.

Como ejemplo, el caso de Australia, un país que implementó un fondo de estabilización, como resultado de un proceso de reformas fiscales y monetarias durante los 80’s. Consecuentemente, esto fue seguido por crecimiento y prosperidad económica sostenida a lo largo de los últimos 25 años.

Esta serie de reformas involucró los siguientes puntos: Apertura de la economía al comercio internacional, reforma impositiva, responsabilidad en el gasto fiscal, políticas anticíclicas y un sistema de metas de inflación. Estos ítems parecen ser la principal causa de la persistente expansión del país.

Políticas fiscales a instrumentar

En estos momentos de auge se pueden reducir los subsidios o aumentar los impuestos. Estas herramientas deber ser utilizadas con mesura para evitar cambios bruscos en la actividad económica, resalta la importancia de mantener la estabilidad en la economía. 

Estabilidad, confianza y aumento de la Inversión productiva, van de la mano.

Los beneficios son varios. Por un lado, la regla fiscal funciona como un estabilizador automático del ciclo económico: brinda impulsos expansivos cuando el gasto privado es débil y modera el gasto agregado cuando el privado es vigoroso.

En otras palabras, es un mecanismo para desacelerar la economía cuando va rápido y empujarla cuando va lenta, contribuyendo así a estabilizar el ritmo de crecimiento.

Evitar la aceleración de la inflación.

Además, para evitar el crecimiento acelerado en la Demanda, es importante que detenga el aumento en el nivel de los precios, con una herramienta de política monetaria, que podría ser la suba de la tasa de interés o el manejo de los encajes legales.  todo eso para contener la inflación.

Cabe destacar es la necesidad de mantener en niveles aceptables la tasa de inflación. Sabemos que una alta inflación entorpece el crecimiento económico porque genera un contexto poco favorable para los aumentos de productividad y desincentiva la inversión, dos de las fuentes fundamentales del crecimiento económico.

Esto es así porque la inflación destruye el sistema de información necesario para la toma de decisiones de producción, con la consecuente pérdida de eficiencia económica.

En un contexto de alta inflación, resulta difícil distinguir entre cambios en el nivel general de precios y cambios en los precios relativos, por ello, las señales (precios relativos) que emiten los mercados son confusas haciendo que estos operen con menor nivel de eficiencia, esto es, con mayores costos reales de producción.

Políticas Monetarias a Instrumentar

En estos casos, aumentar la tasa de interés de referencia.  Ante esta situación, el costo para invertir capital en la economía se incrementa, y el nivel de inversión baja.

Cuando estamos en la fase de ciclo del auge, se produce un aumento del gasto privado, generando presiones a la apreciación del tipo de cambio real.

Si a esto le sumamos un aumento en el gasto público, la tendencia a la apreciación se acentuaría, lo que deteriorará la competitividad de actividades exportadoras y beneficia a las importaciones, es por ello que la política fiscal debe ser restrictiva.

Al moderar el gasto en contextos externos favorables, una regla fiscal contra cíclica modera las presiones a la apreciación y estabiliza el tipo de cambio.

Mantener el tipo de cambio competitivo y estable es también favorable para el crecimiento económico sostenible a largo plazo.

Etapa de Recesión

Cuando el nivel de actividad económica expresado a través del PBI, ha decrecido durante 2 trimestres consecutivos, determina el momento en que el estado debe actuar. 

Los fondos ahorrados en la etapa anterior, serán utilizados en este momento, aumentando con ello el gasto público, para favorecer la demanda agregada.

La otra herramienta será la tasa de interés, como política monetaria contra cíclica bajando la a niveles que favorezcan el aumento de la inversión.

 En general las políticas monetarias van a influir en la parte de la economía relacionada con la inversión mientras que la política fiscal va a influir en el consumo.

 El tipo de cambio es otra herramienta monetaria que va a ser que la economía local sea más o menos competitiva con respecto a la exterior y las exportaciones se verán favorecidas cuando el tipo de cambio relativo de la moneda local este devaluado.

 Si el valor de la moneda local es muy bajo con respecto al dólar era más fácil exportar y viceversa.

Políticas Procíclicas

Política pro cíclica


El manejo de la política macroeconómica en la Argentina de las últimas décadas ha sido un factor relevante en los mediocres resultados obtenidos en términos de la sostenibilidad del crecimiento, la mejora en la distribución del ingreso, el empleo y la inflación.

Cuando las medidas que toma el gobierno intensifican la volatilidad de la economía, exacerbando las subidas y bajadas, se habla de una política fiscal “procíclica”

Etapa de Crecimiento

El uso las políticas fiscales y monetarias procíclicas implica, profundizar las tendencias cíclicas de sistema económico capitalista, generando crecimientos muy pronunciados, en general potenciados por algún acontecimiento externo que favoreció la balanza comercial. Normalmente el aumento del precio internacional de los commodities.

En ese periodo, el estado, aumenta el gasto público, ya que se incrementaron los ingresos del Estado, aumenta subsidios y baja la tasa de interés.

No acumula el excedente de reservas que debería, permitiendo que esos dólares extras circulen dentro de la economía. Al tener dólares en exceso, se atrasa el tipo de cambio y la economía deja de ser competitiva en el sector que mayor mano de obra demanda. Como hay mucha liquidez, la tasa de interés tiende a la baja.

Lógicamente, ese exceso de pesos, genera un incremento en el nivel general de precios.

Así, las débiles instituciones fiscales y monetarias y el oportunismo político no garantizaron el logro de superávits estructurales ni una política monetaria contra cíclica que permitiera luego afrontar los tiempos difíciles.

Etapa de Recesión

Las semillas de las crisis se plantan durante los períodos de expansión, mediante conductas imprudentes o por falta de acciones preventivas cuyas consecuencias sólo se revelan con la llegada de tiempos adversos.

Al entrar a la recesión, se aumenta la tasa de interés, se reduce el gasto publico y aumentan los impuestos. Todos elementos que agudizan la crisis.

CONCLUSION.

El desarrollo económico es un proceso lento y sostenido. Los países no se transforman de pobres a ricos de un año a otro; el proceso involucra, como mínimo, varias décadas. 

La recurrencia de las crisis en Argentina se origina en la falta de moderación en las instituciones monetarias y fiscales

Además de aprovechar la ocasión, sería vital que su creación y diseño surgiera, no de la iniciativa del gobierno o un partido particular, sino de un amplio consenso pluripartidario que conciba a esta herramienta fiscal como una política de estado.

El Congreso es el ámbito y los legisladores —actuales y quienes aspiran a serlo— los actores para transformar esta iniciativa en una herramienta que contribuya al desarrollo económico de Argentina.

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