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Como veremos, hay muchas opciones para pedir prestado, pero los intereses que tendremos que pagar son muy diferentes.
El sistema financiero argentino, nos ofrece dos tipos de préstamos:
- Préstamos con Garantía Real.
- Préstamos sin Garantia Real

Indice de Contenidos
TogglePrestamos con Garantía Real
Este derecho real permite al acreedor ejecutar el bien, y cobrarse su crédito de lo producido, en caso de que el deudor no cumpliera con la deuda u obligación.
Bienes que pueden entregarse en garantía:
- Bienes Muebles: Prenda
- Bienes Inmuebles: Hipoteca.
Préstamos prendarios
El deudor pone a disposición del acreedor prendario, el bien mueble de su propiedad, en garantía de pago. El deudor ofrece al acreedor una cosa mueble como garantía por el pago de la obligación surgida en el otorgamiento de un crédito.
En el caso que el deudor no pague, el acreedor podrá ejecutar el bien prendado, mediante remate público. Con el producto del remate el acreedor se cobrará la deuda y gastos ocasionados, entregando el saldo al deudor.
Debido a la existencia de un bien real como garantia, la tasa de interes que se cobra por este tipo de prestamos es menor, ya que disminuye la prima de riesgo de este tipo de créditos.
Préstamos hipotecarios
Son las obligaciones cuyo cumplimiento está garantizado con bienes inmuebles, quedando los mismos en propiedad del propietario (deudor).
Sobre un mismo inmueble su propietario puede constituir varias hipotecas, siempre que las deudas garantizadas no superen el valor de la propiedad.
Se designarán sucesivamente, hipotecas de primer grado, de segundo grado, etc. En caso de ejecutarse la hipoteca, cobrará en primer lugar el acreedor de primer grado, luego el de segundo grado y así sucesivamente.
La hipoteca sólo puede constituirse por escritura pública bajo pena de nulidad si no se cumple con este requisito. Además debe inscribirse en el registro de propiedad de inmuebles.
Debido a la existencia de un bien inmueble como garantia, la tasa de interes que se cobra por este tipo de prestamos es menor, ya que disminuye la prima de riesgo de este tipo de créditos.
Préstamos Personales
Préstamos personales y el consumo. Son para gastos concretos, como pagarse unos estudios, un coche o unas vacaciones. El costo es más elevado que el de las hipotecas, ya que ahora el banco no tiene la garantía de la vivienda.
Esta deuda puede ser asumible siempre y cuando los gastos sean imprescindibles (por ejemplo, necesito un coche para mi día a día) o si es para adquirir formación que me permita ser más productivo y aumentar mis ingresos en el futuro.
Tarjetas de crédito
Tarjetas de crédito. Nos permiten apagar el plazo y pagarlo todo de una vez, normalmente al final de mes o principio del siguiente.
Dentro de estas tarjetas de crédito existe una modalidad, “PAGO MINIMO”.
Estas tarjetas nos permiten ir comprando y no pagar en el instante, sino pagar una cuota fija todos los meses para ir pagando poco a poco.
La ventaja de estas tarjetas es que no tengo que ir al banco cada vez que necesito un préstamo ya que automáticamente lo cargo a la tarjeta y lo seguiré pagando con las cuotas fijas.
Pero ojo, los tipos de interés que me van a cobrar a cambio son altísimos. Pueden llegar al 20 o 25%. Estas tarjetas deben pagarse lo antes posible, de lo contrario la deuda de la tarjeta “te devora vivo”.
Tarjetas de otros establecimientos
Tarjetas de otros establecimientos. Son tarjetas propias que nos dan grandes superficies. Funcionan muy parecidas a las tarjetas de crédito. El costo puede variar de unas superficies a otras, pero hay una cosa que queda clara “no pagar hoy supone pagar más mañana”. No lo olvides.
Descubierto en cuenta corriente
Descubierto en cuenta, “números rojos”. Nuestra cuenta corriente del banco se encuentra al descubierto, o en números rojos, cuando hacemos un pago y no hay suficiente dinero en dicha cuenta.
A veces el banco nos permite pagar hasta una cierta cantidad aunque no tengamos fondos. En ese momento le debemos dinero al banco, y al loro, que los tipos de interés son elevadísimos.
Puede que, por tener un descubierto en cuenta de pocos pesos, llegues acumular cientos o miles de deuda en intereses.



